5 cosas que le pasan al cuerpo durante un Masaje Tántrico

Indice de nota

Una experiencia que hay que vivir

Generalmente las personas llegan a una primera sesión de masaje tántrico sin saber muy bien qué esperar. Incluso hay quienes llegan habiendo leído e investigado un montón sobre el tema, con expectativas infinitas, y aun así se sorprenden. Porque lo que pasa en el cuerpo durante una sesión realmente no se puede anticipar, es una experiencia que hay que vivir para entender.

De todos modos, sí podemos hacernos algunas ideas previas de lo que sucede y cómo se puede vivir, para predisponernos a recibirlo desde un lugar más curioso y confiado. Aquí te cuento algunas:

1. El cuerpo y la sensorialidad

El masaje tántrico es una práctica para despertar el cuerpo a través de los sentidos, especialmente la piel. 

A través del contacto lento y sutil, tenés la posibilidad de registrar espacios de tu cuerpo poco explorados, y ampliar tus mapas del placer. La intención es integrar cada parte del cuerpo como un todo, en el que no hay sensaciones fragmentadas, sino que el cuerpo completo se vuelve un territorio sensorial completo. 

Esto te aporta nuevas posibilidades para explorar y expandir tu intimidad.

2. Los canales energéticos y la bioelectricidad

Este masaje activa la bioelectricidad del cuerpo (literalmente, la corriente eléctrica que recorre cada una de nuestras células y tejidos, y que se mueve a través de nadis, o canales energéticos). El toque sutil con las puntas de los dedos despierta esa energía en todo el cuerpo, inclusive en zonas donde estaba dormida o bloqueada.

Esto usualmente genera piel de gallina, y una sensación de hormigueo, calor, pulsación, vibración, o incluso pequeños espasmos: es tu cuerpo despertando, abriéndose a nuevas sensaciones, y descubriendo su potencialidad.

3. La emocionalidad emergiendo desde el cuerpo

Tu cuerpo guarda memorias de todo lo vivido, incluso aquello que la mente no logró procesar. Cada célula tiene registro de emociones no expresadas, experiencias no integradas… sensaciones que en algún momento se encapsularon y no terminaron de incorporarse a tu experiencia subjetiva.

Durante el masaje tántrico, estas memorias corporales pueden emerger. A veces como recuerdos que parecen ensoñaciones, como llanto sin causa aparente, como risa descontrolada, o como una sensación de alivio y descanso que no sabías que necesitabas. Tu cuerpo comienza a ser un canal más permeable para expresar tus emociones, porque hay menos filtro mental frenándote.

Es cierto que no siempre sucede, pero sucede. Y cuando pasa, es de las experiencias más reveladoras y liberadoras que podés tener.

He sido testigo de grandes recuerdos y descubrimientos inesperados, porque el masaje es una llave para develar todo lo que la mente guardó.

4. La energía vital que se activa

La energía vital es la fuerza que anima el cuerpo, eso que te mantiene vivo y despierto. Es algo que realmente podés percibir si estás atento y presente.
Durante el masaje es fácil reconocer las sensaciones físicas, pero lo importante sucede después: toda la energía y disposición para vivir que te llevás después de haber tomado una sesión. Es como si despertaras, como si crecieras, y como si tus pensamientos se volvieran más claros también. 

Hay vida circulando, y eso en un tiempo en el que la ansiedad, el stress y la preocupación son moneda corriente, es un tesoro.

Esa energía no la pongo yo, sino que la genera tu propio cuerpo cuando se siente seguro y dispuesto a recibir (ayudado de la respiración intencionada también).

5. Lo que el sistema nervioso hace durante el masaje

Cuando te sentís seguro y recibís contacto consciente, se activa el sistema nervioso parasimpático (el que se encarga de la calma, el descanso, la reparación y el placer). En un mundo donde vivimos la mayor cantidad del tiempo en modo simpático (alerta, estrés, ansiedad), esta activación en sí misma se vuelve un evento sumamente regulador y reparador.

Cuando el sistema nervioso parasimpático se activa, el cuerpo y la mente empiezan a soltar. Tensiones musculares, contracturas que ni registrabas que tenías, patrones de pensamiento rumiante… toda la rigidez y tensión que normalizaste se empieza a desarmar progresivamente.

El cuerpo sabe relajarse, pero necesita las condiciones adecuadas para hacerlo.
Este masaje crea esas condiciones.

Lo que permanece después

La mayoría de las personas salen de la sesión sintiendo una combinación de alegría, vitalidad, calma profunda, introspección y algo difícil de nombrar.

En los días siguientes la energía sigue moviéndose y la información sigue decantando: hay mayor sensibilidad corporal, sueño más profundo, mayor deseo sexual y una presencia más enraizada en las relaciones íntimas… pequeñas cosas que antes pasaban desapercibidas.

Eso es el cuerpo integrando una experiencia de descubrimiento, revelación y expansión.

Invitación 

Si estás listo para descubrir todo lo que tu cuerpo es capaz de sentir en una experiencia de presencia, cuidado y placer, agendá hoy mismo tu primer masaje.

Leé todos los detalles sobre esta propuesta aquí, y completá el formulario de solicitud de sesión para tener una entrevista.

Y si sos de los que van por todo, sos bienvenido a tomar un Curso personalizado de Masaje Tántrico.

Con amor
Poly

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