Qué es la sexualidad consciente y cómo empezar a vivirla

Indice de nota

Del correr al sentir

A esta altura de la vida no es ninguna novedad que vivimos en piloto automático. Nos movemos por objetivos, andamos rápido, sobreestimulados, con stress o ansiedad. Y lamentablemente, nos llevamos toda esa prisa y desconexión a los momentos de intimidad.

Eso hace que vivamos cada vez más mecánicamente, tanto dentro como fuera de la cama, terminando en desconexión, evitación o descarga vacía.

En ese aspecto me gusta pensar en la sexualidad consciente como respuesta (y resistencia) a ese automatismo. No como una técnica, posición o receta, sino como una forma de estar en tu cuerpo, en tu deseo y en tus relaciones que te conecta y expande.

¿Qué es la sexualidad consciente?

La sexualidad consciente es la práctica o intención de habitar el propio cuerpo y la propia sexualidad (a solas o en compañía) desde la atención, la presencia y la elección. En vez de repetir movimientos, patrones, mandatos o miedos, nos permitimos hacer una pausa para preguntarnos qué queremos realmente, y si lo que hacemos es por elección o por costumbre.

No se trata sobre hacer las cosas “bien”, sino de hacerlas desde un lugar más honesto y conectado con vos mismo.

La sexualidad consciente es sobre presencia y conexión con tu sentir: en el cuerpo, en el deseo, y en el vínculo.

¿Qué no es la sexualidad consciente?

Habiendo tanta información circulando, me parece importante mencionar lo que no es la sexualidad consciente, desde mi punto de vista:

• No son prácticas específicas, sino un estado interno.

• No es sólo meditar durante el sexo. Aunque la presencia y la respiración sí tienen un rol clave.

• No se trata de practicarlo en pareja. El camino de la sexualidad consciente empieza siempre por el propio cuerpo.

• No requiere años de trabajo y aprendizaje. Podés empezar hoy, con pequeñas acciones concretas.

Los 4 pilares para desarrollar conciencia sexual

1. Atención al cuerpo

Tu cuerpo está constantemente dando señales, y el primer paso es aprender a escucharlas.
Llevar la atención a cada sensación, a lo que está tenso, a las zonas que más y menos sentís, a lo que te gusta y lo que te incomoda, es parte de ir armándote un mapa sensorial que luego podrás usar a tu favor en la cama.

2. Conciencia de tu deseo

¿Qué deseás en el sexo? Y no hablo de lo que se supone que debería gustarte, ni lo que creés que desea otra persona, ni siquiera de lo que para vos es “normal”.
Preguntate profundamente qué querés, y escuchá la respuesta con curiosidad: la respuesta puede sorprenderte o incomodarte. Esa es tu verdad.

3. Comunicación clara

Una vez que tengas identificado tu deseo, el segundo paso es nombrarlo. Poder decir lo que querés y lo que no querés, sin culpa y sin miedo, es parte esencial de la sexualidad consciente. 

Eso incluye desarrollar la capacidad de escuchar los deseos y límites del otro sin tomártelo como algo personal.

4. Presencia plena en el acto

Estar (pero realmente estar) durante el sexo, sin pensar en lo que sigue, sin actuar para ser validado, y sin juzgar cada movimiento, es posible, aunque requiere entrenamiento constante.

Cómo empezar hoy mismo con 3 micro-prácticas concretas

Escaneo corporal diario: 5 minutos para recorrer tu cuerpo desde adentro, prestando especial atención a las sensaciones (frío/calor/tensión/relajación/etc). Sin más objetivos que simplemente entrenarte en el arte de habitar tu cuerpo.

Autoerotismo consciente: tomarte tiempo para tocar tu cuerpo con curiosidad genuina, sin un fin específico. Luego preguntate qué te gusta, qué te sorprende y qué descubrís cuando no vas directo a los genitales o al orgasmo.

Diario del deseo: escribí con total honestidad durante una semana qué te enciende, qué evitás y desde qué lugar te relacionás con tu sexualidad. Observá tus respuestas y dejate sorprender.

El rol del acompañamiento profesional

Desarrollar una conciencia sexual que te permita vivir una sexualidad plena, expansiva y placentera es posible de forma autónoma, aunque es más efectivo si se hace con acompañamiento especializado, ya que solemos tener puntos ciegos que no llegamos a reconocer por nosotros mismos y la mirada externa trae otra perspectiva.

En mi trabajo ofrezco procesos individuales que combinan herramientas de Tantra, Sexología Somática y reeducación sensorial para acompañarte en este camino. 

Si sentís que ya es tu momento para empezar, completá el formulario de solicitud de sesión y tengamos una entrevista.

Con amor
Poly

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